Los plusgos


Por Socorro Imelda Domínguez Ayala

(Publicado en "Palabra, el maestro en el hacer de la historia, No. 52)

¿Te has preguntado sobre la naturaleza y efectividad de las estrategias que usas para comprender un texto? ¿Y sobre las que ofreces a tus alumnos para propiciar el aprendizaje y fomento de la lectura?
Te invitamos a que realices una reflexión de éstas, haciendo las siguientes actividades:
a) Lee con atención el texto de la derecha
b) ¿Listo? Contesta las preguntas. Primero inténtalo sin que releas el texto. Si no lo consigues así, lee el texto otra vez y busca ahí la respuesta. Escríbela en los espacios sugeridos.
¡Adelante!

Los plusgos

Los plusgos son estructuras plegables vivas que constan de un gushun que le sirve para uridar, un polocotilo que tiene la función de armatilar y un pretilocotón que le sirve para absorver los fotones plotochicos del ambiente.

Tradicionalmente, evaluamos la comprensión de un texto por la adecuación de las respuestas al contenido del mismo; así, la clave de nuestra prueba sería:
1. Estructuras plegables vivas
2. Gushun, polocotilo y pretilocotón
3. Para uridar
4. Pretilocotón
¿Qué tal? ¿Cómo te fue? ¿Tuviste que recurrir al texto nuevamente? Seguramente el haber errado en alguna de las respuestas provocará la inquietud de mejorar las estrategias para mejorar la lectura y su comprensión.
¿Es suficiente contestar un cuestionario correctamente para concluir que se ha comprendido un texto?
Ahora, contesta la última pregunta relacionada con el texto “los plusgos”.
Reflexiona:
Sobre las dificultades que enfrentaste al contestar el cuestionario, aun cuando es muy fácil obtener cuando menos 8 de calificación (si consideramos que cada pregunta vale 2 puntos).

Grosso modo, podríamos referirnos a tres concepciones sobre qué es leer:
1. Es acceder a un texto, identificar su estructura, comprender lo que el autor comunica.
2. Es un acto personal, quien lee usa su totalidad para dar sentido a un texto. Hay tantos textos como lectores.
3. Es conversar con el autor a través del texto; éste tiene una intención comunicativa, pero su comprensión tiene una íntima relación con los elementos y herramientas de que el lector dispone.
En el primer caso, hay un sobrevaloración del texto asociada a una pretendida receptividad del lector; en el segundo, el lector se torna protagonista único haciendo desaparecer al texto; el tercer caso, reconoce las posibilidades comunicativas del texto y la subjetividad de la lectura: la interacción texto-lector.
En apego a la última visión: no hay lectura sin encontrar sentido en el texto.
Desde Piaget, la lectura se define como un proceso constructivo al reconocer que el significado no es propiedad del texto, sino que se construye mediante un proceso de transacción flexible en el que el lector otorga sentido al texto. Así, la lectura se facilita cuando su contenido es real y natural, apela al mundo de significaciones del lector, es interesante, su contenido es interesante para quien accede a él, atañe al que aprende, se puede reconocer como parte de un suceso real, tiene utilidad social, es reconocible un fin para el aprendiz, éste puede usarle para resolver un problema o comprender una parte del mundo con la que se relaciona, contiene un lenguaje y estructura accesible, proporciona elementos que le enriquecen y permiten su uso posterior.
Contrariamente, leer es difícil cuando la estrategia se centra en un texto artificial, fragmentado, absurdo para el mundo de significaciones del lector, aburrido o insípido, irrelevante, sin contexto ni valor social o propósito, inaccesible y, por tanto, imposible de usarse o impuesto.
Las actividades realizadas en el texto “Los plusgos”, reducidas a la estrategia de identificar la información con base en la estructura del texto, puede ser exitosa para resolver un examen, pero no para fomentar la lectura.
Las situaciones de aprendizaje donde a lectura como herramienta está presente, son ineludibles en la escuela y en la vida; por tanto, ubicar las estrategias utilizadas, así como su naturaleza y eficacia es acción obligada.
¿Qué hacer para fomentar la lectura como herramienta del autoaprendizaje? Propiciemos diálogos entre lector y autor, elijamos textos que apelen al mundo de significaciones de los niños, ayudemos a éstos a comprender una parte del complejo universo con la ayuda de los textos, revisemos nuestra propia experiencia con “los plusgos” y compartamos experiencias.

Distribuir

Distribuir contenido

En línea

En este momento hay 0 usuarios y 10 invitados en línea.