Alumnos superdotados y talentosos


Entrevista con Luis Ruiz Álvarez y Marcela Márquez

Por Marco A. Salazar
(Publicado en "Palabra el maestro en el hacer de la historia" No. 53)

El maestro Luis Ruiz Álvarez y la maestra Marcela Márquez trabajan desde hace muchos años en el campo de educación especial, orientados en el trabajo con profesores que tienen la necesidad de atender a alumnos que destacan por sus inquietudes y capacidad que necesariamente los harán diferentes del resto de alumnos, esto en marco de la educación pública en el Estado de México, Luis es director del SEIEM, y la presente entrevista se realizó con el objetivo personal de conocer detalles más abundantes en torno a esta temática, con motivo de la publicación del material del que son coautores: Alumnos superdotados y talentosos, publicado por la editorial El Manual Moderno en 2006, libro exitoso que lleva ya varias reimpresiones. Ambos maestros son especialistas reconocidos en el tema que abordamos y desde su jefatura participan y promueven talleres con los maestros adscritos en la zona del Estado de México.

1. ¿Por qué dice usted “…que un principio pedagógico irrenunciable es el de partir del supuesto de que todos los niños son potencialmente sobresalientes”?

- Simplemente queremos enfatizar, por un lado, que la tarea del educador se ha de enfocar a descubrir y desarrollar al máximo las capacidades, habilidades o aptitudes de TODOS sus alumnos.
- Por otro lado queremos llamar la atención sobre el hecho de que, desde el punto de vista de que todos somos diferentes, cada individuo puede lograr altos desempeños en un campo específico siempre y cuando se le forme y se le encause adecuadamente.
- Ello significa que si bien TODOS tenemos “dificultades” para desarrollar determinadas actividades en determinados campos paralelamente tenemos “facilidad” para otras actividades en otros campos.

2. ¿Qué entienden por potencial?

- Recurramos a una analogía. Un bloque de mármol o un trozo de metal tienen potencial para convertirse en una escultura, son una escultura en potencia, aún no son una escultura; para llegar a serlo, para ser una escultura en acto, requieren de la intervención del escultor. Sin embargo el mármol y el metal tienen características diferentes de tal manera que para transformarles en una escultura el escultor tiene que recurrir a técnicas y procedimientos diferentes.
Por otra parte no todas las piedras ni todos los metales pueden transformarse en esculturas. Algunas piedras tienen más potencial como cimiento de construcción que como escultura y algunos metales tienen más potencial como herramientas que como escultura.
- Así, el trabajo del escultor, el constructor o el herrero es, en un primer momento explorar e indagar que piedras y que metales tienen potencial para una u otra cosa y, en un segundo momento, trabajar sobre ellos para transformarlos de potencia en acto.
En este sentido podemos afirmar que todos los niños tienen potencial, pero este es mayor o menor para una misma actividad o diferente para diferente actividad o el mismo para una tercera actividad. Por ejemplo: “fulano” y “mengano” tienen potencial para las matemáticas pero el de “fulano” es mayor que el de “mengano”; “fulano” y “mengano” tienen potencial para la música pero el de “mengano” es mayor que el de “fulano” y, ambos tienen el mismo potencial para la danza.

3. ¿El mayor o menor potencial depende exclusivamente de las habilidades del individuo?

- Definitivamente no. En ello intervienen varios factores.
Aclaremos que entendemos por habilidad. Habilidad es el grado de facilidad, pericia o destreza con que realizamos alguna actividad. Dicho de otra manera, la habilidad equivale al dominio o maestría que tenemos al ejecutar tal actividad.
- Las habilidades son de diferente naturaleza y se realizan en diferentes actividades. A partir de la publicación de la “Teoría de las Inteligencias Múltiples” de Howard Gardner sabemos que hay habilidades de naturaleza lógico matemática, verbal lingüística, pictórico espacial, Kinestésico corporal, musical, naturalista, intrapersonal e interpersonal.
- Por cierto, la creatividad es una habilidad “transversal” a todas las anteriores.
- Es evidente que las habilidades así entendidas son adquiridas y desarrolladas por los individuos gracias a su “entrenamiento”, es decir son resultado de un proceso educativo, “socializador”.
- Creemos que, en un nivel más básico, los individuos poseemos diferente “disposición” para adquirir y desarrollar tal o cual habilidad. En que medida tal “disposición” es o no innata es algo que no estamos en condiciones de responder. De lo que si estamos seguros es de que si esa “disposición”, aún siendo innata, no se le “educa” entonces no se transforma en una habilidad.

4. ¿Cuáles son esos otros factores que intervienen?

- En primer lugar la personalidad del individuo. Su temperamento y su carácter. Damos por sentado que el temperamento es “innato” y el carácter es el resultado de la interacción entre el temperamento y el proceso “educativo”, socializador que forma al individuo.
- Hay “rasgos” de carácter, los volitivos como por ejemplo la perseverancia, que son relevantes para determinar un mayor o menor grado de potencial de un individuo. Por un lado para el desarrollo de las habilidades, por el otro para lograr el dominio de un campo y finalmente para superar los obstáculos sociales, existenciales y circunstanciales que se interpongan entre el individuo y sus metas o propósitos.
- Hay también “personalidades creativas” y no creativas, es decir la creatividad no es solo una “habilidad” sino también una “actitud”.
- En segundo lugar, el interés, entendido éste como el deseo por adquirir y desarrollar una habilidad, desarrollar una actividad o incursionar en un campo y dominarlo.

5. ¿Entonces podemos o no afirmar que el potencial es algo innato?

- Estamos convencidos de que no lo es en un sentido estricto. Podemos ciertamente conceder, que la “disposición” y el temperamento son innatos, pero son solo factores muy básicos, elementales o primarios del potencial.
- En definitiva, el mayor o menor potencial de un individuo es producto de la interacción entre los factores básicos, elementales o primarios de un individuo y la acción educadora y “social o culturalmente significativa”. Pensemos, por ejemplo, en las habilidades musicales y el interés por la música. “Entender” la música hindú o interpretarla con una cítara es algo muy distinto a “entender “ o interpretar un blues con una guitarra. Y lógicamente el interés o la pasión por alguna solo puede ser adquirido al estar en contacto con ellas y ser educado dentro del ámbito que las produce.
- El carácter perseverante se forja y se adquiere y la “actitud” creativa también, gracias a la intervención del adulto educador.
- En resumidas cuentas el potencial es un producto social, en gran medida resultado de la acción educadora y acaso también, aunque en menor medida, de circunstancias fortuitas, azarosas que ocurren en la vida de un individuo.

6. ¿Cómo podemos saber si un individuo, un niño, tiene mayor potencial que los otros?

- Evidentemente comparándolo con ellos. Esto significa, entre otras cosas, que no existe nadie del que podamos asegurar que tiene un “mayor potencial absoluto”; siempre será mayor o menor en relación o con referencia a un conjunto de individuos y frente a una actividad determinada. Lo que en relación a un grupo es alto, en relación a otro será normal y en relación a uno más será bajo.
- Los individuos, los niños y jóvenes con mayor potencial son aquellos que:
i. Sus habilidades son “mayores” a las del resto de sus compañeros y/o
ii. Su interés por algún campo específico es más claro y “mayor” que el de sus compañeros y/o
iii. Son más perseverantes que sus compañeros

- Los que cubran dos criterios tendrán menor potencial y los que cubran solo uno estarán en un nivel aún más bajo.
- Tenemos perfectamente claro que aún cuando en términos generales la fórmula es sencilla en la práctica y en lo concreto no lo es pues las combinaciones posibles son inmensas. Pero para fines prácticos hay que seguir dicho principio.

7. ¿Podemos compararlos en el aula?

- Obviamente no podremos compararlos si continuamos trabajando en ella mediante actividades de papel y lápiz, mecanizando, memorizando o en el mejor de los casos enfocándonos únicamente en actividades para el desarrollo de “habilidades intelectuales” a la manera escolar, por ejemplo: saber seleccionar información, saber resolver problemas matemáticos.
- Mucho menos podremos hacerlo si utilizamos como criterio único los resultados de los exámenes.
- En cambio, si diversificamos el currículo y damos oportunidad de que los niños pongan en juego todas sus habilidades, si lo enriquecemos poniéndolos en contacto con las actividades que se desarrollan en distintos campos y si les motivamos y enseñamos a ser perseverantes entonces si podremos discriminar los diferentes niveles de potencial de cada uno.

8. ¿Qué significado tiene entonces el término “niños potencialmente sobresalientes”?

- En un sentido amplio significa lo mismo que el término “niños con mayor potencial”. Sin embargo hay un matiz que creemos no hemos desarrollado con claridad. Si llega el momento en que un niño, generalmente el de “mayor potencial” reúne las condiciones, en términos de sus habilidades, su interés por el campo y su determinación por hacerlo para incursionar en él, entonces podemos decir, en un sentido ya más estricto y material, que nos encontramos ante un niño “potencialmente sobresaliente”.
- Aunque parezca un juego de palabras podemos señalar, y tal vez simplificando demasiado las cosas que, ante una actividad determinada y, sobretodo, ante un campo determinado:
i. Todos tenemos potencial
ii. Algunos tienen mayor potencial que los otros
iii. Unos tienen potencial para sobresalir en ese campo

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