Metaenseñanza: deseo de saber


Por Bárbara Lorenzo Pliego *
terapia_dejuego@yahoo.com.mx

* Psicoanalista

La elaboración de este artículo responde a las cada vez más frecuentes solicitudes de consulta en torno a las “dificultades escolares”. Tiene la finalidad de poder aportar una perspectiva a aquéllos que trabajamos con niños.

En mi trabajo diario observo que muchos niños vienen encaminados para un análisis por la escuela o por sus padres por presentar justamente dificultades escolares y más específicamente de aprendizaje e indisciplina escolar formando así el conocido “fracaso escolar”. Percibo sobre todo que además de una dificultad en relación al aprendizaje, algunos niños de hecho presentan un cierto desinterés por la escuela y por el aprendizaje escolar.

La idea es pensar el fenómeno de la “dificultad de aprendizaje “en una perspectiva psicoanalítica. Y tratar de dar cuenta ante esta cuestión que rodea el cotidiano escolar y que se constituye como un problema para la Educación en los días de hoy.

Existe el aspecto socio-cultural, conflictos familiares, sistemas pedagógicos, deficiencia intelectual, pero ninguna de esas causas acaban de ser suficientes para explicar el fracaso escolar.

Sin embargo abordaré esta cuestión a través de una perspectiva psicoanalítica, es decir; por la vía del deseo que puede estar impedido por diversas razones. Destacaré la Inhibición del saber. El síntoma mismo puede tener valor de inhibición (motivo de consulta: “Mi hijo no aprende..., no quiere estudiar).

La inhibición está articulada al inconsciente del sujeto e implica una verdadera renuncia a una función y que tiene por sede al yo.

Ese deseo de saber es nominado por Freud como pulsión epistemofílica, que se presenta inhibida. Utilizaré el concepto freudiano de inhibición, encontrado en el texto “inhibición, síntoma y angustia“ 1; en este texto la inhibición se presenta como restricción normal de una función, como la sexual , la de locomoción , la de nutrición y la de trabajo.

En el texto «El malestar en la Cultura», Freud2 con el propósito aún de esclarecer la búsqueda humana en la obtención de la felicidad, destaca que existen sufrimientos que amenazan al hombre, sufrimientos que pueden advenir de tres direcciones: de su propio cuerpo , del mundo externo y de sus relaciones entre los hombres. El Malestar en la Cultura es representado por el mal - estar en los lazos sociales.

En la escuela ese Mal – estar queda evidente cuando profesores, la dirección y los pedagogos no saben qué hacer para lidiar con aquellos que no encajan en la norma general que en la escuela se presenta en sus propuestas pedagógicas .

Lacan 3 , en su Seminario de la Transferencia, abarca la íntima relación entre demanda y deseo. Demanda que no es necesidad, lo que especifica al hombre es que depende de los otros hombres, con los que está ligado por un uso común de la palabra y el lenguaje, para sus necesidades más esenciales. Vale decir que la demanda deviene demanda de amor, demanda de reconocimiento. Usualmente, la demanda no se presenta de forma explícita, lo que revela su lado ambiguo .

Desde muy temprana edad padres y profesores demandan que los niños aprendan, y que sean bien exitosos. A pesar de la primacía de los métodos pedagógicos, lo que percibimos es que la adquisición del aprendizaje se da como una norma a ser seguida por todos. Si una norma busca una totalidad cualesquiera, cuando ella es aplicada en el escenario escolar lo que percibimos es que una brecha es revelada, pues siempre encontraremos un diferencial entre la norma y el particular de cada caso. Para algunos niños, estudiar parece ser una imposición del Otro, del placer del Otro y no del deseo.

Para que un niño aprenda es necesario que él tenga deseo de aprender, pero como sabemos nadie puede obligar a un niño a desear. Lo que observamos es que la escuela, impone a través de sus métodos pedagógicos que todos los niños aprendan lo que fue propuesto, dentro de un tiempo previsto, en caso contrario él estará entregado al fracaso escolar.

Pudiendo pensar entonces que la demanda de los padres y de la escuela para que el niño aprenda, de que se porte bien puede “oprimir ‘el deseo de él de aprender. El niño piensa: él me pide eso, pero ¿Qué es lo realmente él quiere de mi? El niño percibe desde muy temprano que él tiene que responder a una expectativa.

Allí donde podría suponerse que puede desear, de hecho se dedica a obtener el reconocimiento del Otro, dándole sin cesar pruebas de su buena voluntad con su comportamiento de buen alumno o de buen hijo.

Lacan 4 afirma que el deseo del sujeto es del deseo del Otro. Los niños que presentan dificultad de aprendizaje, inhibición de saber, frente a la demanda imperiosa de estudiar, aprender, presentan pulsión de saber interdictada, desperdiciando toda su energía para contraponer la exigencia del Otro con el “nada saber “, nada saber de la demanda del Otro ¿Qué me quiere?...
El psicoanálisis opera sobre la palabra, y el sujeto neurótico es aquel que sabe sin saber; que sabe, y por eso piensa que no sabe. El inconsciente es un saber que no se sabe.

Existe una relación bastante íntima entre el saber y el Otro. Es así que el psicoanálisis entiende la búsqueda por el saber, pero un saber del sujeto que no hay como articular sin llevar en cuenta la participación del otro. Destaco entonces, la relación profesor – alumno y sus desdoblamientos que puedan favorecer o no al saber es decir “inhibición de saber”.

El acto de aprender siempre supone que haya un otro que enseña. No hay enseñanza sin profesor.

Freud nos indica que un profesor puede ser oído cuando está revestido por su alumno de una importancia especial. Esto queda claro en su Texto “El interés pedagógico” 5 , cuando se refiere a los profesores como prototipos de adultos. En la perspectiva psicoanalítica, el aprendizaje no está enfocado en los contenidos, pero si en el campo que se establece entre el profesor y alumno, y esto puede favorecer la condición o no para el aprendizaje, independiente de los contenidos.

Podemos entonces decir que un profesor puede tornarse la figura a quien serán direccionados los intereses de sus alumnos, porque es objeto de transferencia. Es decir de un lazo intenso, automático, inevitable e independiente de todo contexto con la realidad y que reactualiza los significantes que han soportado sus demandas de amor en la infancia. Y lo que se transfiere son las expectativas vividas primitivamente con los padres.

En el texto de Freud 6 podemos notar que el sujeto es influenciado por el Otro, en la búsqueda de un saber más elaborado. Así, no es tanto el deseo de saber que influencia al alumno y sí la relación transferencial con el Otro (“Algún profesor en especial”). No es raro oír esto a nuestros hijos o en algunos pacientes en el análisis. Los niños generalmente confirman que sienten facilidad de aprender determinada materia cuando les gusta o les cae bien tal profesor.

Esta influencia es resaltada por Freud que afirma que la transferencia tanto puede impulsionar al alumno como también puede bloquearlo definitivamente en el futuro, en cuanto a la posibilidad de acceso a un deseo de saber.

Es necesario, por lo tanto, que el Otro sea castrado, o mejor dicho, que el otro contenga la marca de falta del saber. La asunción de la castración es la asunción de la falta que crea el deseo, un deseo que deja de estar sometido al ideal paterno.

Lo paradójico de esto es que un profesor no debe ocupar el lugar de maestro, como “Aquel que todo lo sabe”. Si alguien se imagina completo, el deseo está muerto; el saber se moviliza con el deseo, y llega a partir de la palabra. Todos los profesores deberían saber que lo que transmiten es, en este sentido como el título de este trabajo una Meta- enseñanza: antes de todo, su propio deseo de saber.

Es decir, algo importantísimo que puede posibilitar que la “inhibición de saber” de algunos alumnos se mueva hacia el deseo de saber y de la creación.

Para concluir invito a los lectores a pensar que finalmente desde la perspectiva psicoanalítica lo que nos posibilita la vida es el deseo. En fin existen innumerables cuestiones que surgirán en la escritura de este trabajo, lo que espero es que este tema cause otros intereses que se proyecten en nuevos trabajos.

Bibliografía:
* FREUD , S. Obras Completas Amorrortu Editores, 1996.
* Tres ensayos de una teoría sexual , [1905], Op. Cit, v VII.
* El esclarecimiento sexual del niño , [1907] . Op. Cit, IX.
*Sobre las teorías sexuales infantiles , [1908] , Op . Cit, idem .
* La Dinámica de la Transferencia , [1912], Op, cit, idem
* El interés pedagógico , [1914], Op. Cit, v . XIII.
* Inhibición , Síntoma y angustia , [1926], Op. Cit, v XX.
* El Malestar en la cultura , [1929], Op. Cit , v XXI.
* Observaciones sobre el amor Transferencia, [1915] , in ESB, op. Cit, vVII.
* CHEMAMA, R. Diccionario del Psicoanálisis, Amorrortu Editores 1998
* LACAN , J . – El seminario libro 1 : Los Escritos Técnicos de Freud. Paidós 1996.
* El seminario libro 8 : Transferencia . Paidós 1996.
Notas:
1 FREUD , S .- Inhibición , síntoma y angustia [1926 ] , Tomo XX Amorrortu Editores 1996.
2 FREUD , S en El Mal estar en la Cultura Tomo XXI , Amorrortu Editores, 1996.

3 LACAN , J . Seminario , Libro 8 : La Transferencia, Paidós 1996.
4 Idem,- Ibidem
5 FREUD, S , - El interés pedagógico , [1914] , Tomo XIII Amorrortu Editores 1996.
6 FREUD, S, - Observaciones sobre el amor de transferencia, [1915], Tomo VII Amorrortu Editores 1996.

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